Muchas parejas que recurren a terceros países, en busca de mujeres que alquilen su útero y les proporcione el deseado bebé son estafadas y acaban en una bancarrota financiera y emocional, hay otras (muchas menos) que finalmente consiguen su preciado sueño.
Gran Bretaña es uno de los pocos países en el que esta práctica es legal, allí una madre de alquiler no puede cobrar más de 14.000€ en concepto de compensación por las molestias. Legal o no, en los países pobres la necesidad lleva a muchas mujeres a alquilar su vientre para obtener unos ingresos.
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Nombre: La estafa de los vientres de alquiler




He visto el reportaje en Documentos TV y es realmente lamentable la caradura de esas dos estafadoras y su compinche peruano.
Esta gente de Dinamarca actuaron de buena fe, pero como siempre ocurre, estos estafadores han hecho de eso un negocio sin importarles los sentimientos de las demas personas.
Pero tarde o temprano pagarán con creces lo que hacen……
Yo no creo que esas peruanas estafadoras se quedasen embarazadas nunca. Seguramente ellas tomaban anticonceptivos en el momento en que se inseminaron de forma casera. Si ella hubiese querido tener hijos “blancos” para venderlos en las redes ilegales también habría aprovechado el esperma congelado de la clínica para tener más y venderlos también. Pero no lo hizo, ya que allí tendrían que practicarle la fecundación in vitro y se habría quedado embaraza de verdad. Por lo tanto, está claro que ella nunca tuvo la voluntad de quedarse embarazada.
Por otra parte, ella ponía el óvulo y, siendo tan morena como era y con esos ragos indígenas tan dominantes, dudo que el niño pudiese salir muy “blanco”. No creo que ella fuese tan tonta como para pensar que podría engendrar un niño rubio y de ojos azules para venderlo.
Lo siento muchísimo por los padres que tienen que sufrir este tipo de estafas que juegan con los sentimientos de la gente y ojalá, como dice Juan Vicente, les hagan pagar lo que están haciendo.